jueves, 20 de marzo de 2014

PARTE 2: 
Un enfoque rizomático para la puesta en escena.

Ponencia presentada el viernes 14 de marzo de 2014
en el Congreso de Narrativa en Escena VOX ORBIS V 
en el ITESM, Monterrey, Nuevo León México





2.- La pertinencia de la crítica (continuación...)


El trabajo de dirección de escena, actualmente se aprende más por ensayo y error, que desde una plataforma de investigación teórica y metodológica. Contrario del mundo de las letras, al cual los dramaturgos exigen la adherencia de la escritura teatral como un género literario y por lo tanto, una tradición crítica. Por otra parte, en Monterrey, y quizá en todo México, el trabajo de la dirección escénica, ha sido particularmente desatendido en el ámbito académico en comparación con otras prácticas culturales, actividad teórica que, irremediablemente  estan condenados a asumir los directores de escena.

Sin lugar a dudas las charlas de café resultan estimulantes, pero no terminan de abordar a profundidad las problemáticas del teatro desde la racionalidad y el distanciamiento académico, lo cual no implica necesariamente un asunto trivial o meramente academicista. El ámbito de la academia, es más que un espacio para la reflexión de conceptos, sino que son el pretexto para formalizar líneas de investigación, vetas que no solamente se quedan cerradas en los muros universitarios, sino que derivan o pueden derivar en la renovación de las prácticas artísticas, la crítica y las políticas culturales.

La importancia de la investigación de la puesta en escena, aportaría nuevas perspectivas interdisciplinares, que permitiría cuestionar algunas políticas culturales bien intencionadas, como las intenciones de la Coordinación Nacional de Teatro por “homologar un lenguaje común”, en los estados de la República Mexicana. Creo que de todos los peligros que enfrenta la creación artística, la más dañina consiste en implementar una metodología y una red conceptual institucional que “normalice” las prácticas artísticas, un acto pedagógico de esta naturaleza, manifiesta en realidad, un acto de dominación.

De manera similar al trabajo del director de escena, la crítica, teatral ha sido un dominio más emparentado con el periodismo y el mundo de la literatura, labor que hoy en día en Monterrey la liderea la Mtra. Elvira Popova y la Mtra. Ana Laura Santamaría, con quienes, -desde mi lugar como creador- seguramente estare de acuerdo con sus opiniones críticas siempre y cuando la crítica me favorezca y en contra cuando no sea así. Más allá de la broma, lo que resulta necesario para el desarrollo artístico y cultural, es generar estudios culturales de carácter interdisciplinario que aborden fenómenos específicos de la cultura y su relación con el campo social.

Resulta importante hacer una crítica de la crítica. ¿Qué pone en relación una maquinaria de análisis crítico de la puesta en escena? ¿Cómo se materializa la crítica como material escrito? ¿Cuál es la línea o la tendencia crítica que se aborda? Y ¿Cuál es el dominio o especialidad del crítico en cuanto a tendencias escénicas?

La crítica del arte, no es tan distinta de la crítica de la sociedad, los valores estéticos no están ajenos a los valores éticos y políticos. La crítica de la puesta en escena, no es una mera especulación esteticista, sino que obecedece a un programa ético, estético y político, al cual, considero que resulta pertinente subrrayar a todas luces. Resulta ingenuo, concebir la crítica del arte, bajo un esquema “objetivo”, entendido como un esquema neutro y ajeno de valores sociales.

Resulta sumamente importante reflexionar sobre el fenómeno teatral desde una manera teórica que aborde el problema de manera “objetiva”, entendiendo por objetividad, una revisión racional de un fenómeno entre pares, es decir, entre miembros de una misma comunidad de conocimiento, con saberes diferenciados no excentos de contradicciones y de visiones antagónicas que a partir del diálogo no pueden más que enriquecer los universos discursivos a través del consenso y el disenso acerca de sus puntos de vista sobre el fenómeno teatral.

El fenómeno teatral exige también una teoría crítica que exija al teatro su propia especificidad y para ello es necesaria la producción discursiva en torno a estos dos temas: la crítica teatral y el oficio del director de escena.

El presente ensayo aborda de manera general algunos retos conceptuales para la puesta en escena.


La crítica hoy en día se vuelve más importante en el contexto de liberalismo global. Las definiciones del campo artístico se tienen que crear desde los artistas y la academia, porque las instituciones cada vez más han adoptado una postura neoliberal, en el que la concepción de lo artístico esta más ligado al mercado y a la burocratización del pensamiento. La burocratización de los dependencias culturales, la comercialización de las universidades ante el mercado, la mercantilización del arte, todo este proceso de mercantilización construye también esquemas de pensamiento reduccionistas sobre la propia manera de construir y percibir lo artístico entre los mismos creadores.

En el mundo que vivimos, los poderes fácticos tienen un objetivo muy claro: la gente no debe pensar. Para poder superar estas imposturas, que devienen en actitudes anti-intelectuales, es necesario establecer una función crítica de las prácticas artísticas.


Mi necesidad consiste en trascender el esquema binario de “representación” y “texto escrito”, para ofrecer un modelo “rizomático” para la puesta en escena, en primer lugar deberé definir una cartografía del universo teatral; un universo no excento de conflictos, contradicciones, luchas ideológicas, pugnas éticas y estéticas, concepciones epistemológicas y evidentemente pasiones humanas.

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